
El pasado 17 de noviembre Fernando Vidal, catedrático de Ingeniería Química y Ambiental de la Universidad de Sevilla y director de esta Cátedra de Economía Circular, participó en el coloquio/debate profesional sobre biometano donde destacó una virtud esencial del biometano: su encaje natural en la economía circular. «Las plantas de biometano producen digestatos que, una vez tratados, se convierten en fertilizantes orgánicos de alta calidad, sustituyendo a los fertilizantes sintéticos, contribuyendo así a una economía más circular», explicó. De esta forma, el sistema se hace más eficiente y cerrado: los residuos vuelven al campo en forma de materia orgánica útil, reduciendo costes y mejorando la calidad del suelo.
La mesa de redacción “Biometano, una baza segura para la transición energética en Andalucía”, celebrada en la Casa de ABC en Sevilla y patrocinada por Verdalia estuvo formada por cuatro expertos de referencia en el sector, donde analizaron las ventajas del biometano, su aceptación social, los retos normativos y el potencial de crecimiento tanto en España como, de manera particular, en Andalucía, donde se proyecta una expansión notable en los próximos años.
David Fernández, vicepresidente de la Asociación Española de Biogás, fue tajante al definir el papel del biometano:” Una planta de biometano es una solución a un reto ambiental, energético y social”.
David García de Herreros, director de desarrollo de proyectos de Verdalia, señaló que Italia es un ejemplo revelador del camino que puede seguir España. Allí no ha existido rechazo social hacia estas instalaciones y la apuesta por esta energía comenzó mucho antes.
Pedro Marín Aranda, presidente del Clúster Andaluz de Biometano y también presidente de Inerco: “El biometano es una oportunidad inmensa para Andalucía. Coincidimos en que debemos reducir el uso de combustibles fósiles y avanzar hacia energías renovables, y en ese camino el biometano es un actor fundamental”.
El mensaje final de los expertos fue claro: para que el biometano se consolide como una pieza clave de la transición energética, es imprescindible un consenso político real y coherente. Los especialistas coinciden en que las fuerzas políticas deben posicionarse de manera clara, unificar criterios y reforzar un modelo energético que puede traer beneficios ambientales, económicos y sociales significativos para Andalucía y para el conjunto del país.
Fuente: ABC


